Pepe

(Una cosa parecida a la suya. Yo no me aguanto eso de módulo.) (Alto.) Villalganceños: Honrándome exageradamente ha dicho en disculpable exaltación el elocuente orador que me ha precedido en el uso de la palabra, que yo soy un módulo. Pues bien, sí, quizá yo sea un módulo, pero él en cambio es una espátula.

Alfredo

(Asustado, le tira de la americana.) (¡Tío!)

Pepe

Una espátula con la que se extiende sobre el lienzo de las realidades españolas el vivo anhelo del espíritu nacional que trata laudablemente de incorporarse, en la plenitud de todas sus conciencias, a la marcha triunfadora de los pueblos libres hacia los nuevos ideales del Derecho y de la Justicia...

Todos

¡Bravo, bravo! (Aplauden.)

Pepe

Villalganceños, pocas palabras más. Al honrarme a mí, ¿vosotros sabéis qué ideales exaltáis?