PEPE OJEDA y ALFREDO.

Alfredo

¡Pero tío!

Pepe

(Cayendo derrengado sobre una silla.) ¡Ay, Alfredo!

Alfredo

¿Qué le pasa a usted?

Pepe

¡Que mi confusión sigue en aumento: que yo estoy muy malo, que yo no sé lo que me pasa! ¿A qué vienen esas explosiones patrióticas? ¿Por quién me toman? ¡Media hora hablando y aún no lo sé!

Alfredo