¡Don Acisclo, mi honra peligra! ¡Estoy en un estado de excitación que o mato a ese hombre, o me muero de un berrinche, me muero!

D. Acisclo

Serenidad, don Régulo, que no semos creaturas. Ya conoce usté mis dotrinas; brutos, pero a tiempo.

Cazorla

Eso le digo yo, quizá esta misma noche nos dará ocasión para todo.

Cesárea

Seguro. Cuando le traigan ustés los libros del Ayuntamiento pa que los revise.

D. Acisclo

Espérese usté a entonces, y de que ponga tanto así de reparo en naa, le da usté el puñetazo acordao en sesión, y en seguía los padrinos, la custión de honor y lo que sea, que no será poco, siendo usté el atizante.

D. Régulo