Cristina

¿Qué le ha hecho?

Eduarda

Figúrate que yo cuando una naranja me sale dulce, nunca me la como sin darle dos o tres cascos. Pues hoy, hoy como siempre, se los di... (Llorando amargamente.) y me ha dado con los cascos en las narices... ¡Él, devolverme los cascos!

Cristina

¡Pues si con el carácter que tiene se pone furioso!...

Eduarda

¡Figúrate qué tragedia! ¡Una mujer deshonrada, un hombre muerto!

Cristina

Sí, sí. Pues no perdamos tiempo. Hay que ponerlos sobre aviso. Llámelos usté.