(Ojeda mira; le hacen señas que no entiende y que le obligan a poner cara de extrañeza, sin interrumpir por eso el discurso.)
Cristina
(Abriendo el balcón.) Que vengan.
Eduarda
(Haciendo señas.) Venid...
Pepe
(Como si continuara dirigiéndose al auditorio.) ¿Qué decís?
Cristina
Que vengan ustedes.
Pepe