Es preciso que esa muchacha salga para Madrid esta misma noche. ¿Usted tendría inconveniente en acompañarla?

D. Sabino

¡Con alma y vida! Si ella quiere... Precisamente a Madrid vamos nosotros.

Pepe

¿A qué hora sale el tren?

D. Sabino

A las diez y cuarto.

Pepe

Todavía queda media hora; sobra tiempo. Usted y su hija se llevan a Cristina, esperan en la estación y toman los billetes. Nosotros no tardaremos.

D. Sabino