No está mal. Ahora, que a mí, como si me quiere traer la Sinfónica. Contra todos puedo. Yo le doy a usted mi palabra que no solo no han de tocarme el pelo de la ropa, sino que hasta alguno de ellos puede que me acompañe a la estación.

D. Sabino

¡Pero usted es el demonio!

Pepe

Peor. Soy el hombre que ha vivido sin dinero.

ESCENA IX

DICHOS y EUSTAQUIO.

Eustaquio

¿Da usté su premiso?

Pepe