D. Sabino
Las igualas son cortas, las visitas escasas... y como el digno Ayuntamiento de su acertadísima presidencia tiene la bondad de adeudarme...
D. Acisclo
(Agriando mucho más el gesto y dando un golpe en la mesa con una regla; carraspea.) ¡Ejem!...
D. Sabino
(Sobrecogido, trata de dulcificar el concepto.) ...nada, siete efímeras y cortas anualidades, que importan la insignificante suma de catorce mil quinientas pesetas; pues yo, agotados todos mis recursos para la vida, me permito elevar a usted una humilde súplica...
D. Acisclo
(Dando otro reglazo sobre la mesa.) ¡Dita sia!... ¿Y tie usté la frescura de venir aquí con esas quejas?
D. Sabino
¿Cómo la frescura, señor alcalde?