Mientras escribiré yo unas líneas. (Los dos se sientan y escriben rápidamente.) ¡A mí Carlancas y Régulos!... ¡Ya veréis la que os preparo!
D. Sabino
(Entregándoselo.) El recibo.
Pepe
Muy bien. Pues ahora, sin perder minuto, entre en esa habitación y explique a Cristina, a mi sobrino y a doña Eduarda, que están en ella, cuanto hemos convenido. Salgan al marcharse usted y su hija, con Cristina y mi sobrino, por la puerta que da a esa calleja y a la estación. Dígale a doña Eduarda que espere mi aviso. Gracias por todo y hasta luego.
D. Sabino
Vamos, hija.
M.ª Teresa
¡Caballero! (Vanse segunda derecha.)
Eustaquio