que yo iznore, por Dios, la noticia
si no me desmayo.
¡Ay, los hombres, mamaíta, mamaíta
de mi corazón!
Una voz.—¡Ande usté a vender décimos!
Prudencio.—¡Insúltalos! ¡Ladrones! ¡Asesinos! (Frenético de ira.)
Antoñita (Cantando.)
¡Qué embusteros, qué falsos, qué pillos,
qué pérfidos son!
(Acercándose.) ¡Ay, padre, que yo estoy muy mala!... ¡Yo me muero! (Intenta cantar otra vez, desafina y se produce un pateo formidable, voces e insultos.)