El sitio está muy solo

y nadie nos verá.

Nieves

Me ahoga la angustia.

Vieja

Deja ya ese apuro

y siéntate un poco

aquí que está oscuro.

(Nieves se sienta en un banco de la Glorieta. La Vieja queda en pie a su lado. Dan ocho campanadas en el reloj de una iglesia distante. Vuelve el guitarreo en la taberna. Canta una voz de hombre.)

Hay que querer a las hembras