(Sale fondo derecha la señá Celes, otra vieja, echadora de cartas, más bruja que la anterior. Esta viste de obscuro. Lleva un gabán cortito y un manto negro raído. Se apoya en una muletilla.)

Nieves (Yendo a su encuentro.)

¡Señá Celes!

Celes

¡Hija mía!

¡Cuánta gana que tenía

de verte! ¡Qué hermosa estás!

¿Qué te pasa?

Vieja

No habléis fuerte.