Donde quieras llevarla

se va tu negra,

que al fin, será mi vida,

lo que tú quieras.

(Se van del brazo muy juntos por la izquierda, con las caras casi pegadas; caminan lentamente. Higinio sale por la derecha, vacilante, lívido, como un loco; los ve alejarse.)

Higinio

¡Juntos! ¡Se van! ¡De agonía

se me salta el corazón!

¡Malhaya la suerte mía,

si no los mato a traición!