la calle de Embajadores.

Y a los hombres que me miran

y cuando paso, suspiran,

voy diciendo sin querer:

“¡Pa mi novio yo he de ser!”

Todos

Que envuelta una madrileña,

etc., etc.

Hilario (Ofreciendo el capote a Paco.)

Y toma tú, torerazo,