Fig. 19.—Tibia de Mylodon con incisiones hechas por el hombre cuaternario. Río Lujan (Rep. Argent.) Col. Ameghino.
Hasta ahora la cuestión sólo tiene incógnitas. La ciencia ha encontrado una relación de estratos, animales, hombre; pero dicha relación no basta.
Fig. 20.—Hacha paleolítica. Aluviones río Yuchipila (Méjico).
El geólogo[51], no conoce fechas, sino sucesión de cosas. Los fenómenos geológicos que exigen para algunos cientos de miles de años de duración[52] han podido producirse por circunstancias excepcionales en pocos siglos[53]. "Todo lo que la geología puede probarnos, decía Huxley hablando de los períodos geológicos, es el orden local de sucesión; pero si hay que investigar grandes zonas ó estaciones y depósitos separados, la maliciosa confusión (mischief) de la homotaxis, ó semejanza de colocación que puede demostrarse, con el sincronismo ó identidad de fecha sobre el cual no hay ni sombra de prueba, conduce á incalculables equivocaciones y especulaciones sin fundamento".[54]. La verdad es que la ciencia no ha conquistado todavía un cronómetro capaz de medir los períodos de formación de la tierra.
Fig. 21.—Instrumento cortante (paleolítico) y probable modo de usarlo (Mus. Brit.)