Fig. 317.—Casco en construcción á fines del siglo xv.

Fig.318.—Buque Genovés. Siglos xiv-xv.

Islandia y sus Vikingos.

2.—No sucede lo mismo con los viajes de los Normandos ó Vikingos en los siglos x y xi de nuestra era. No pudiendo soportar algunos señores feudales (jarls) de la Noruega del siglo ix, el tiránico yugo del Rey Haroldo, abandonaron su patria seguidos de sus fieles vikingos (reyes del mar). Familiarizados con el Océano y ansiosos de conquistar con sus hazañas un lugar preferente en la Walhalla heróica, dirigieron sus afiladas proas á lejanas tierras. Atravesaron algunos el Mediterráneo para pelear en Bizancio; singlaron otros hacia Escocia é Irlanda, y se refugiaron los más en las costas septentrionales del Atlántico. Uno de estos guerreros vikingos descubrió la Islandia, fundando entre sus fiords una pequeña aldea (Reikjavik) que, aumentada por inmigraciones sucesivas y enriquecida por las aventuras comerciales y piratescas de sus habitantes, llegó á convertirse después de medio siglo en colonia aristocrática y floreciente.

Fig. 319.—La Islandia de Olaus Magnus (1539).

Las sagas.

3.—Vinculados más ó menos estrechamente con su antigua patria, conservaron estos vikingos sus tradiciones y costumbres. En los obligados ocios de sus largos inviernos árticos, recitaban con fruición sagas ó relatos históricos y poéticos, que escritos con el correr de los siglos (xiii y xiv) por pacientísimos cronistas, nos dan clara idea de la mitología, carácter é historia de la Noruega é Islandia de los siglos medios. Son estas sagas concisas y realistas. Su estilo sencillo y vibrante, refleja la veracidad y rudeza de sus héroes. Se consideran por los estudiosos, como fuentes históricas dignas de crédito[478].