Fig. 23.—Útiles neolíticos (puntas de flecha). Estados Unidos.

Dejando para más adelante la enumeración de los monumentos y restos arqueológicos de Méjico, Perú, y América Central, relacionaremos brevemente los más característicos de otras regiones, fijando especialmente nuestra atención en aquellos que por su extraña construcción ó peculiar estilo han sido fuente de dudas y aventuradas hipótesis sobre el origen y antigüedad de sus constructores.

Fig. 24.—Resto de alfarerías neolíticas. (Shell Heaps-Luisiana).

"Kiokkenmodingos", "Sambaquis" y "Paraderos".

2.—En todas partes del mundo han observado los naturalistas y arqueólogos, en las costas del mar y de los ríos, acumulaciones extensas de conchas y otros desperdicios de la vida diaria de algunos pueblos primitivos. Bajo el limo que generalmente les cubre, se han encontrado conchas de moluscos alimenticios, útiles, armas adornos vasijas, etc., que claramente demuestran la permanencia prolongada del hombre en aquellos lugares. Los arqueólogos Europeos dieron á tales montículos el nombre de "Kjœkkenmœddinger" (desperdicios de cocina), describiendo después de investigarlos el rudimentario vivir de sus moradores prehistóricos[58].

Abundan semejantes depósitos (Shell-Heaps) en el Continente Americano. Se extienden á través de sus costas, desde Terranova, Nueva Escocia, California, Luisiana y Nicaragua, hasta las Guayanas, el Brasil, la República Argentina y Tierra del Fuego[59].

También se han observado en las orillas de algunos ríos. Hart[60] nos describe los de "Marajo Island" (Pará); Whitte[61], los del Missisipí y el Misouri; Wyman[62], los del Río San Juan y el Lago George; Ameghino[63], los de los ríos Argentinos.