Empieza el período medio de barbarismo en América con la labranza é irrigación regular de los campos, el empleo del adobe y la piedra en los edificios, el hábil pulimento de los útiles líticos, el uso de los metales (oro, plata, cobre, bronce)[162], y el de las escrituras simbólicas y jeroglíficas.

Al período superior de barbarismo, caracterizado por el uso del hierro, no llegaron los Americanos, sino después del descubrimiento; ni mucho menos al principio de la civilización, propiamente dicha, que empieza con las escrituras fonéticas[163].

Las tribus Americanas no pasaron, pues, del período medio de barbarismo. Sus más avanzadas culturas (Incásica, Azteca, Calchaqui, etc.), eran inferiores en grado á las Egipcias de los Faraones, ó á las cantadas en los poemas Homéricos[164].

No fueron tampoco tales culturas patrimonio exclusivo de determinadas tribus ó pueblos. En una misma familia lingüística había á veces tribus en estado medio de salvajismo, al lado de otras relativamente cultas, y viceversa, en todo centro cultural Americano, solían agruparse tribus de distinta lengua ó dialecto[165].

Fig 64.—Indios Timbues (Según Schmidel).

Conviene también hacer notar que estas diferencias de grado entre las culturas indígenas no son tan grandes como generalmente se ha supuesto. Si prescindimos de algunas invenciones, las culturas Incásicas ó Aztecas no distaban tanto de las Calchaquis, Zuñis ó Algonquinas, como pensaron los antiguos cronistas. Basadas en elementos esenciales comunes, tenían todas semejanzas palmarias y había entre ellas una especie de aire de familia que los investigadores modernos se han encargado de evidenciar, destruyendo errores antiguos[166].

Fig. 65.—Flecha Sioux (U. S. Nat. Mus).

Caracteres lingüísticos.—El lenguaje de gestos.