El indio se debía al clan antes que á su propia familia. Si el interés de sus deudos estaba en oposición con el de su clan, debía prevalecer este último. En los delitos de sangre correspondía al clan de la víctima exigir compensación al clan del victimario.

Fig. 81.—Elevando el cadáver (Yarrow).

Las funciones civiles del clan eran importantes. Elegía sus jefes y podía destituirlos. Eran éstos jefes civiles (sachems) ó militares (caciques, etc.), dependiendo la elección de estos últimos de sus condiciones é influencia.

En tiempo de guerra, los jefes militares tenían autoridad omnímoda en la tribu; pero concluída ésta perdían dicha autoridad, quedando sometidos al "Sachem" como cualquier otro de los miembros de su grupo.

Los jefes civiles dirimían las disputas entre los individuos de su clan ó linaje, y cuando no podían resolverlas las elevaban al Consejo del mismo, que resolvía también las cuestiones de interés general para el grupo en deliberaciones libres y decisiones incuestionables.

Fig. 82.—Manifestaciones de dolor (Mujeres Sioux).

Creía en general el indio que el clan estaba dotado de cierto poder mágico que aumentaba ó disminuía con el número. Para evitar, pues, la disminución de la vitalidad del clan ocasionada por la pérdida de vidas en las incesantes guerras indígenas, era costumbre establecida adoptar individuos de otros clanes, y á veces clanes y tribus enteras, que venían ipso-facto á formar parte integrante del clan que les adoptaba. En los casos de adopción por compensación de delitos de sangre, el victimario, previa aceptación de la madre de la víctima, asumía en el clan adoptante las obligaciones y prerrogativas del hijo muerto[195].

Totemismo.