Incluiremos en el primer grupo los arbitrios de todo género (redes, lazos, presas, almadrabas, etc.,) los venenos vegetales usados para axfisiar el pescado en ríos y lagos, como la raiz de nogal (N. A.) ó el "tingui" y hojas de "timbó" de los Indios del Brasil, los disfraces de pieles, etc., para engañar la caza, el empleo de antorchas para atraer el pescado y aun los primitivos métodos de acorralar al animal en bandas y sin armas de ninguna especie.

Fig. 130.—Telar Navajo.

Pertenecen al segundo las armas afiladas ó punzantes desde la rudimentaria maza de las tribus del Pacífico (Norte) y las curiosas cerbatanas del alto Amazonas, hasta las lanzas é ingeniosos arpones y aparejos de los Esquimales.

Fig. 131.—Método fabricación adornos de plumas.

El cazador indio no sólo debía manejar hábilmente estas armas y artificios, sino que debía conocer las épocas del año y terrenos propicios para cada caza, la dirección de la misma por sus huellas, gritos de aves y movimientos del coyote y demás carnívoros, los trajes y máscaras especiales á cada expedición, la caza vedada por sus creencias totemísticas, los cantos, leyes, ceremonias y fetiches especiales, etc. De aquí la estimación y dignidad del buen cazador entre los individuos de su tribu[225].

Fig. 132.—Camiseta ceremonial (Chilkat).