Espectáculos.
2.—Además de estos juegos y deportes, los espectáculos favoritos del indígena eran sus danzas religiosas, guerreras, etc., y sus solemnes ritos y ceremonias. Los relatos fantásticos y las ilusiones de la prestidigitación, amenizaban también sus momentos de ocio. Los Pawnees eran hábiles ilusionistas. Los juglares de las aldeas Querés, (Pueblos) representaban comedias en los intervalos de las danzas.
En muchas tribus, las ceremonias religiosas tenían carácter de representaciones dramáticas, casi siempre trágicas, interrumpidas algunas veces por notas cómicas, apayasadas y grotescas.
Fuese, pues, con objetos informativos, religiosos, mágicos ó puramente estéticos, el arte dramático en el sentido amplio de la palabra, fué una de las primeras manifestaciones exteriores del impulso artístico y emocional de la raza india.
Los Navajos eran excelentes actores. Los Hopis, representaban sus leyendas, (luchas de serpientes con semi-dioses, etc.) armando en sus "kivas" ó "estufas" una especie de escenario delante de la hoguera, que tapaban con mantas en los cambios para obscurecer el recinto y dar mayor realce á los efectos escénicos. El "Ollantay" de los Incas, tiene muy poco que envidiar á los primitivos dramas literarios.
Fig. 140.—Danza ceremonial de los Acomas (New-México).
Las representaciones que conmemoraban triunfos guerreros, tenían entre los Mayas y los Quechuas, gran importancia. Para ellos la historia era hija del orgullo, y tales espectáculos tenían por objeto avivarlo. En algunas tribus, el drama era un medio de exponer doctrinas religiosas. Los episodios fragmentarios, por ejemplo, que figuraban la muerte y resurrección del hechicero, (Shaman) sugerían la regeneración espiritual de los iniciados, é inspiraban un temor reverencial á los oyentes[230].
Fig. 141.—Juego de pelota Ojibwa (Cattlin).