Pisonay, árbol originario del Perú; es gigantesco, muy coposo, y era simbólico en tiempo de los Incas, pues adornaban con él las alamedas que circundaban los palacios.

Quebracho, madera blanca y á veces morada.

Sándalo, preciosa madera muy apreciada en el comercio por el aroma que despide.

Siple, madera que se semeja al pino y sirve para muchos usos.

Y otros muchos árboles y arbustos cuyas maderas preciosas son muy apreciadas en las industrias y en las artes.

También hay en América Arboles gigantes, y existen aún Arboles históricos vetustos.

De los primeros, algunos, por sus proporciones, pasan del tamaño natural de los vegetales, como por ejemplo: en Chile, el llamado Pehuen, que alcanza á tener hasta 300 pies de altura; en California, varios hay que llegan á más de 150 pies de elevación y 80 de circunferencia en su tronco; en Colombia, el Juria, se eleva de 100 á 120 pies. Además, algunos árboles cuentan una longevidad asombrosa, citándose como un caso extraordinario, el Ciprés de Chapultepec, en México, que tiene 40 metros de circunferencia, al que sabios botánicos atribuyen una edad de 6200 años, teniendo en cuenta las capas que constituyen el tronco; el Pisonay, del Perú, árbol que era simbólico en tiempo de los Incas, del que subsisten aún algunos ejemplares en la capital del Cuzco, á través de 400 años que han trascurrido desde la caída del Imperio Incáico. Como curiosidad única, se cita que en el bosque del distrito de Mariposa, cerca de California, hay un árbol gigantesco que tiene 30 metros de circunferencia en su base, en el que se ha abierto un verdadero túnel por el cual puede pasar con toda comodidad una diligencia tirada por cuatro caballos, quedando á cada lado del tronco bastante madera para sostener el árbol sobre sus raíces.

De los Arboles históricos, que son depositarios de recuerdos y hechos lejanos, existen todavía unos pocos, como: en México, en el que debajo de su sombra descansó el conquistador Hernán Cortez á lamentar los desastres de la batalla de la "noche triste"; en la Habana, el Ceiba, bajo el cual se celebró el primer cabildo y la primera misa.

También hay en América otros árboles y plantas que tienen diversas propiedades ó productos útiles para la aplicación en industrias, verbi gracia: