[105]. Pedro Mártir de Anglería la llama Carucueria; pero tanto Mártir como Chanca en cuestión de nombres indígenas sufren sensibles equivocaciones. Los autores extranjeros escriben Karukera. Oviedo, que tuvo oportunidad en La Española, donde escribió su Historia de las Indias, de tratar á la mayor parte de los compañeros de Colón del segundo viaje, anota Cibuqueyra. No existe la radical turu en ninguna de las palabras que se conservan del lenguaje indo-antillano; y por el contrario, hay muchas que proceden de la raíz ciba ó siba, piedra. Los cronistas al recibir las nuevas voces de los indígenas las escribían poco más ó menos como les sonaban al oido y adaptándolas al alfabeto romano. Sibuqueyra, es el vocablo más afine con las etimologías: siba, piedra; que, tierra; i, agua; ra, corrupción de ri, valiente, es decir: piedra, tierra y agua del valiente.
[106]. Esta es Santa Cruz.—Chanca la llama la tercera, refiriéndose á la tercera en que desembarcaron.
[107]. Todos los indios de las islas de Barlovento pertenecían á la raza caribe, procedentes de Costa-firme; los de las grandes Antillas á la rama guaycure, procedentes de la Florida.
[108]. La Casas fija la vuelta de Márquez el 8.—El padre Nazario supone que el obispo de Chiapa no pudo estar asesorado por su padre Francisco de Casaus ó de las Casas, que vino en este viaje.—No necesitó el ilustrado Fray Bartolomé, que su padre le refiriera esta empresa del Almirante. Las Casas vino á América con el comendador Ovando y conoció á la mayor parte de los viajeros de la segunda expedición. Además, su cita está de acuerdo, perfectamente, con la de don Fernando Colón, que anota, que los extraviados regresaron á las naves el viernes 8 de Noviembre.
[109]. Partieron el Domingo 10 de Noviembre (Nav.). Fernando Colón opina también que partieron el Domingo 10.—El padre Nazario opina que el 12. Si tomamos la frase de Chanca al pié de la letra, y le suponemos casi infalible, tenemos, que habiendo llegado á Guadalupe el día 4 bien tarde, el día 12 bien tarde se cumplen los ocho días, y no es admisible que el previsor Almirante ordenara levar anclas de noche, y menos que lo efectuara el día 13; por lo que opinamos que el crucero siguió el bojéo del Archipiélago, abandonando á Guadalupe, el domingo 10 por la mañana.
[110]. La isla Monserrate. (Nav.) Juan de la Cosa la anota en su carta: Santa María de Monserrat.
[111]. El Almirante la nombró Santa María la Redonda. (Nav).
[112]. El domingo 10 por la noche.
[113]. Santa María la Antigua (Nav.).
[114]. Este párrafo de la carta de Chanca, algo obscuro, ha sido el que ha desorientado á don Martín Fernández Navarrete y al Pbro. Nazario.—La armada, después de costear á Antigua el día 11, llegó el mismo día á San Martín, y el Almirante bautizó dicha isla con el nombre del santo obispo que se venera ese día, ordenando el anclaje del crucero. Al otro día 12, al partir, sacaban las áncoras pedazos de coral, como reza la obra de don Fernando, el hijo de Colón. El padre Nazario supone el crucero frente á San Martín, el 15: lo cual es inadmisible. Nace este error de retener la armada en Guadalupe hasta el 12, ceñido á la frase de Chanca, de ocho días perdidos: frase que no se puede tomar al pié de la letra, sino como una semana perdida, ó error del narrante. Al padre Nazario no le falta tiempo en el derrotero que traza, porque suprime la arribada á Santa Cruz, plenamente justificada con el mapa de Juan de la Cosa. Dice el párroco de Guayanilla, pág. 34: “Tengo delante un mapa general de los derroteros en los cuatro viajes de Colón, y en él está descifrado el enigma de esta intercalación. Colón estuvo en Santa Cruz en su cuarto viaje. Para colocar su descubrimiento en el segundo, es necesario violentar las expresiones, contexto y construcción de lo dicho por el narrador.—Vamos á probar lo equivocado que anda el investigador presbítero en estos conceptos. El mapa de Juan de la Cosa está trazado en 1500 y trae á Santa Cruz delineada en el 2º viaje del Almirante: y el 4º viaje lo verificó Colón saliendo de Cádiz el 9 de Mayo de 1502; el 15 de Junio llegaron á Matinino (Martinica) y el 24 á Santa Cruz. La cronología echa por tierra los cómputos del señor Nazario y Causel.