[155]. Este cacique era, según los historiadores, de raza caribe; turbulento y desconfiado de los indios que ocupaban los inmediatos cacicazgos; era soberano de Maguana; su residencia estaba en la actual San Juan de la Maguana; su territorio comprendía: al este, el curso del río Jaina hasta el Cibao; al norte los cacicazgos de Maguá y Marién; al oeste el cacicazgo de Jaragua; y al sur, el mar. Caonabó, era marido de la célebre Anacaona. Sabedor de que Guacanagarí había hecho amistades con los venidos del turey (el cielo) y les indicaba el Cibao como la comarca más aurífera, citó al cacique Mairení, su dependiente, y con sus vasallos sorprendieron el fuerte de Navidad y dieron muerte á Diego de Arana y su gente. Castigó á Guacanagarí incendiándole su ranchería. El 24 de Marzo de 1495 peleó con tenacidad y valor con los conquistadores. Sabedor el capitán Alonso de Ojeda, de que el cacique se había acercado de noche á la Isabela para oir el toque de las campanas, le envió un parlamento, proponiéndole una visita al Almirante. Aceptada la visita, fué Ojeda con algunos valientes al encuentro del temible Cacique; al pasar el rio Yaque le invitó á que se bañara y le ofreció después un par de grillos, como presente de Colón; caído el indio en el ardid, le arrancó Ojeda de entre su acompañamiento y le llevó á la Isabela montado en el arzón de su cabalgadura. Mientras estuvo en prisión se ponía de pié siempre que le visitaba Ojeda y miraba con indiferencia la entrada del Almirante y los demás jefes. Interrogado el por qué de este proceder, contestó: porque era el más valiente de ellos, que se había atrevido á ir á prenderle personalmente.—Al regresar Colón á España se llevó á Caonabó, que murió en la navegación.

[156]. El 30 de Noviembre. El dia anterior 29, fué la visita del primo de Guacanagarí.

[157]. Bernia, s. f. capa de abrigo hecha de un tegido basto de lana, semejante al de las mantas y de varios colores. (Nav.)

[158]. 2 de Diciembre.

[159]. Manto moruno que cubre todo el cuerpo.

[160]. 3 de Diciembre.

[161]. 4 de Diciembre.

[162]. Guacanagarí, con motivo de haberle incendiado su ranchería el terrible Caonabó, ocupaba otro lugar distinto del que tenía al este del río Guarico.

[163]. Cirujano.

[164]. Ciba ó siba, significaba piedra en el lenguaje indo-antillano. Conservamos algunos vocablos procedentes de esta raiz.—Cibao: de ciba, piedra, y ó montaña, montaña de piedra. Sibuqueira de Sibaqueirí: de siba, piedra; que, tierra; i, agua; , valiente; es decir, piedra, tierra y agua del valiente. Fray Roman Pane habla de la cueva Cacibagiagua. En la parte occidental de Santo Domingo hay un lugar llamado Sibaguara. Y entre nuestros campesinos aún existe el vocablo seboruco, corrupción de sibaoruco. Todavía se conservan en Santo Domingo dos palabras topográficas afines á ésta: Cibao y Baoruco, aplicadas á terrenos elevados. Los Diccionarios nos aplican la voz arcabuco como para designar en América, lugar fragoso y lleno de maleza. Además el cronista Bernal Díaz del Castillo al narrar el naufragio frente á Trinidad, en la isla de Cuba, dice: “todos salimos descalabrados de los golpes de los ceborucos y desnudos en carnes. Ya escapados con vidas de entre aquellos ceborucos para ir á la villa de la Trinidad no había camino por la costa, sino malos países y ceborucos, que así se dicen, que son las piedras con unas puntas que salen dellas que pasan las plantas de los piés.” Vése por esta relación del cronista Bernal Díaz del Castillo conservado aún el valor de la palabra seboruco á su radical siba, piedra, y aplicada á los peñascos y terrenos pedregosos de la costa del mar.