Cuayo.—Río de Santo Domingo, tributario del Jaina.

Cuba.—Nombre de la mayor de las islas del Archipiélago antillano. Bachiller y Morales (ob. cit. p. 255) manifiesta, que la significación de la palabra “no está determinada”. Opinamos, que significa, sitio grande. El vocablo tiene dos raíces indo-antillanas: coa, lugar ó sitio y bana, grande. Aglutinadas estas dos raíces resulta coabana. La fermentación del vocablo trae cuabana, como tenemos en Puerto Rico coamo y cuamo, designando un río y un lugar de la isla. El polisíntetismo trae la contracción de la palabra y tenemos entonces cuaba y cuba finalmente. Pedro Mártir, en su carta CLXIV á Pomponio Leto, dice: “esta región de anchura desigual, que los indígenas llaman Cuba”.

Cubanacán.—Región central de Cuba.

Cubao.—Población del cacicazgo de Magua. También los indios de La Española, según Las Casas, llamaban Cubao á la parte de arriba de Macorix. (t. v. p. 256).

Cucubano.—Insecto fosfórico de Puerto Rico, especie de luciérnaga. Viene á ser el cocuyo.

Ciiisa.—La paleta ó tablilla para volver las tortas del casabí, cuando se están cociendo al fuego sobre el burén.

Curí.—Véase Corí.

Cupey.—Arbol. (Clusia rosca). El fruto por decocción produce una especie de brea. Los conquistadores, faltos de papel y tinta, aprovechaban las hojas de este árbol y con un palillo de punta, ó un alfiler, se escribían y daban avisos y partes.

Curricán.—No es palabra de origen indo-antillano. Pichardo y Bachiller y Morales caen en error al considerar que sí, aunque supriman una r y anoten curicán. Ni Las Casas, ni Pedro Mártir, ni el Almirante, ni Oviedo, ni Vargas Machuca la citan. Opinamos, que viene del latín curro, is, cucurri, correr, navegar. Los pescadores llaman curricán al cordel de pescar; de ellos se ha generalizado el vocablo. El nombre indígena era cabuya.

Curujey.—Planta parásita.