Guabá.—Una especie de araña, grande, negruzca, cubierta de pelos, llamada también vulgarmente en Puerto Rico, araña pelúa, cuya picada causa dolor intenso, tumefacción de las partes atacadas y provoca fiebre. Habita lugares pedregosos y húmedos en pequeños agujeros.
Guababo.—Cacique haytiano.
Guabanisex.—Zemí de piedra, haytiano; según fray Román Pane, creían los indígenas que podía provocar huracanes.
Guabasa.—El fruto con que se alimentaban los indígenas en ultratumba, según fray Román Pane. La pobre fantasía de los indo-antillanos no pudo llegar á crear la ambrosía del paganismo para el sostenimiento del alma material; ni tampoco remontarse á la concepción metafísica de los semitas (hebreos) y mantener la inmortalidad del soplo divino, mediante la propia inmortalidad y unidad. Para los arios el alma era material, aunque etérea; y también para los griegos. Para los romanos (Tertuliano) venía á ser una cosa parecida á la actual creación del peri-espíritu de Allan Kardec y sus discípulos.
Guabairo.—Ave cubana.
Guabate.—Barrio y río que corre por Cayey, tributario del Toa, en Puerto Rico.
Guabina.—Pez de agua dulce. Dice Las Casas: “hay otros peces que llaman guabinas, la media sílaba breve”.
Guabiniquinax.—Uno de los pocos animalejos encontrados por los conquistadores en Haytí y Cuba. Las Casas (t. v. p. 301) dice: “Estos eran cuatro especies: una se llamaba quemí, la última sílaba aguda, é eran los mayores é más duros; la otra especie era la que se llamaba hutía, la penúltima luenga; la tercera mohí, la última luenga; la quarta era como gazapitos, que se llamaba curí, los quales eran muy sanos é delicatísimos. Tenían unos perrillos chiquitos como los que decimos de falda, mudos, que no ladraban sino gruñían, é estos no servían sino para los comer.” Oviedo escribe quemí, hutía, mohuy y corí; y en el libr. XII cap. XXVIII, describe el guabiniquinax, como mayor que el conejo, con cola de raton y pelo de tejón, viviendo en los manglares. El señor Poey, en sus Memorias sobre la Historia Natural de la isla de Cuba, opina, que el perro mudo era el oso lavandero (Procyon lotor), el mapache de Méjico y el racoon de la Florida; que el corí es el curiel de Cuba (nuestro giiiro), el conocido cobaya ó conejillo de Indias; y que el quemí era la jutía conga y el guabiniquinax de Oviedo la jutía carabalí. Se ve por el estudio de los cronistas que este vocablo lo aplicaba Las Casas al perro mudo y Oviedo á una variedad de jutía, la de los manglares. No podemos determinar bien cuál de los dos tenga razón, porque el animalejo era de Cuba y el señor Pichardo anota, que ni siquiera se puede precisar la pronunciación del vocablo, porque Las Casas escribe Guaminiquinax; pero nos inclinamos á creer que el nombre era guabinikinax y correspondía al perro mudo de los cronistas.
Guaca.—Pedro Mártir (Déc. III, lib. VII, cap. III) da á entender que equivale á parte ó región; y en la Dec. VII, lib. VIII, cap. I. dice, que guaca es región ó cercanía.
Guacabo.—Cacique boriqueño, que vivía en las cercanías del río Cibuco, y fué encomendado, en 1509, por Juan Cerón al virrey don Diego Colón.