Naborí.—Hombre de la tribu. Pechero. Siervo. Refiere fray Román Pane, que al tiempo de morir un indio, llamado Guatícaba, que después de bautizado se llamó Juan, decía: Díos naboría-daca: que equivale á yo soy siervo de Dios. Al uso de los Encomenderos pasó el vocablo con la preposición a de sufijo; y decían nabória. Las Casas (t. v. p. 475) también explica esta frase que hemos citado.

Nacán.—Centro, medio.

Nagua.—Faldellín de algodón, que de media cintura abajo usaban las indias casadas. Dice Fernando Colón, (cap. XXIV): “las mujeres andaban cubiertas con una fajilla de algodón é otras con un paño tejido, que parecía tela.” Oviedo (libr. III. cap. V) dice: “Las mujeres andan desnudas é desde la cinta abajo traen unas mantas de algodón fasta la mitad de la pantorrilla, é las cacicas é mujeres principales fasta los tobillos. Este hábito traían las que eran casadas, las doncellas ninguna cosa traían destas mantas, que llaman naguas.” El vocablo ha pasado al español convertido en enagua.

Naiboa.—El jugo venenoso de la yuca brava rallada. No debe confundirse este vocablo con anaiboa. El copista de la obra de Las Casas, escribe (t. v. p. 315) equivocadamente hyen.

Naguabo.—Pueblo y río de Puerto Rico.

Naje.—Oviedo (libr. v. p. v.) dice: “é se recogieron hasta doce indios, que podrían ser, en las canoas que es dicho; las quales allí tenían, é comenzaron, á dar golpes con los nahes ó remos en las canoas.”

Najasa.—Lugar, río y montaña de Puerto Príncipe, en Cuba. Por error se escribe Najaza.

Najesí.—Arbol de Baracoa, en Cuba. (Pichardo).

Naragua.—La bahía de Enriquillo en Santo Domingo.

Neiba.—Región y río de Maguana. Las Casas escribe Neyba.