R
Ri.—Radical indo-antillana, entrañando la idea de valor ó fortaleza, y usada como afijo ó sufijo.
S
Sabána.—Una gran extensión de terreno llano y con muy pocos árboles. (Oviedo libr. IV, cap. VIII) dice: “Llaman savána los indios, como en otro lugar lo tengo dicho, las vegas ó cerros ó costas de ribera, si no tienen árboles, é á todo terreno que está sin ellos, con hierva ó sin ella”. Y Las Casas (t. v. pág. 258) anota: “esta provincia tiene dos partes, la una de llanos é campiñas, que los indios llamaban sabanas; “y en el mismo tomo, pág. 335 manifiesta el mismo autor: “todos los llanos, que llamaban los indios sabanas”. Pedro Mártir (Déc. VII, libro IX, cap. I) dice: “los españoles llaman zavana á semejante llanura.” Las Casas y Oviedo escriben de visu, Pedro Mártir de auditu. Merecen más crédito aquellos que éste. Los castellanos tenían, y tienen, palabra propia para denominar estas llanadas, y es páramo; los rusos las llaman estepas; los italianos, cuando están anegadas, marismas; los franceses, landas; y en el Continente sud-americano, se les llama pampas.
Sabaneque.—Según la carta de Velázquez, de 1514, una región de Cuba, en la costa norte, á 25 leguas del río Caonao.
Sabicú.—Arbol de Cuba. (Mimosa odorantissima).
Sao.—Sabana pequeña.
Saba.—Una de las islas de Barlovento, que conserva el nombre indígena.
Sajes.—Según Las Casas, unos pececitos de río, muy sabrosos.
Samaná.—Península y bahía de Santo Domingo, al E. de dicha isla.