[118]. Se refiere al color de los naturales de las islas Canarias.
[119]. Los antropólogos dividen la forma del cráneo humano en dolicocéfalo [largo] mesaticéfalo [medio] y braquicéfalo [corto].
[120]. El índice de la cara se divide en cameprosópico [larga], mesosema [media] y leptoprosópico [corta].
[121]. El prognatismo es una inclinación particular de la mandíbula superior, que la hace sobresalir. La quijada es antropológicamente ortognática [vertical], mesognática [media] ó prognática [sobresaliente].
[122]. Los ojos se dividen antropológicamente en megasemes [grandes y redondos], mesosemes [medianos] y microsemes [pequeños].
[123]. La nariz se clasifica antropológicamente en leptorrina [estrecha], mesorrina [media] y platirrina [ancha].
[124]. Las Casas dice: “Es cosa de maravilla ver la diligencia é industria que tienen los indios para entallar las cabezas. Las atan y aprietan con vendas de algodón, de tal modo, que las empinan de un palmo grande, quedando hechura y forma de un mortero de barro.—Ob. cit. t. V. pág. 393.
[125]. La concesión era de dos arrobas de peso, pero los Encomenderos abusaban con frecuencia, cargando al indio con mayor cantidad. La mortandad de indígenas en el laboreo de las minas fué más por falta de mantenimiento y cuidados, que por el exceso de trabajo corporal: sobre todo, en aquellas Encomiendas que sus dueños estaban en la Corte y los indios entregados á administradores y capataces ambiciosos y de elástica conciencia.
[126]. El Dr. Chanca, en su carta al Cabildo de Sevilla, relatando el segundo viaje del Almirante, dice: “Estas gentes (los Caribes) saltean en las otras islas é traen las mujeres, que pueden haber, en especial mozas é hermosas, las quales tienen para su servicio, é para tener por mancebas; é traen tantas que en cinquenta casas no parescieron ellos é de las cautivas se vinieron más de veynte mozas... En la nao había diez mujeres de las que se habían tomado en las islas de Caribes; eran las más de ellas de Boriquén.”
[127]. Las Casas. Ob. cit. t. v. pág. 394.