El tipo indio boriqueño.—La indígena.—El indiezuelo.—Error de Íñigo Abbad.—Facultades mentales del aborigen.—La vida en tribu ó clan.—Gobierno paternal.—El cacique ó jefe supremo de la tribu.—El bohique ó curandero augur.—El nitayno ó sub-jefe.—Tres categorías en los jefes.—El naborí, especie de vasallo pechero.—La aldehuela.—El aduar Guaynía, del cacique Agüeybana, radicaba al Sur de los campos de Boriquén.—Fué primero la población del pacífico Agüeybana, cacique principal de la Isla, y luego de su hermano el valiente Guaybana.—Los poblejos indios ó yucayeques.—Las rancherías Guaynía, de Agüeybana; Aymaco, de Aymamón; Yagüeca, de Urayoán; Guajataca, de Mabodamaca; Abacoa, de Arasibo; Otoao, de Guarionex; Sibuco, de Guacabo; Toa, de Aramaná; Guaynabo, de Mabó; Bayamón, de Majagua; Jaymanío, de la cacica Yuisa; Cayniabón, de Canóbana; Turabo, de Caguax; Guayaney, de Guaraca; Guayama, de Guamaní; Jatibonicu, de Orocobix; Macao, de Jumacao; y Daguao, de Yuquibo.—El caney ó casa del cacique.—El fuego.—El boriqueño más adelantado que el nativo de algunas de las islas Marianas.—La poligamia.—La compra de la mujer.—El colesibí y el guanín como dote.—Ninguna ceremonia religiosa para el casamiento.—El matriarcado para heredar.—Guaybana heredó á Agüeybana, y no los hijos de éste.—El boriqueño no era adúltero.—Las ablusiones.—El tatuaje.—El achiote ó bija.—La jagua.—El boriqueño no practicaba el hurto.—Respeto á la propiedad en los primeros tiempos de la colonización.—Alimentación del indígena.—Sus bebidas.—Uso del tabaco.—Desconocimiento de la sal para adobar su comida.—Estadios públicos.—Juegos de pelota.—Bato y batey.—El baile.—Enfermedades y cuidados del curandero.—El ben purgativo ó tau-túa.—El agua fría y el masaje.—Por qué aceptamos en el boriqueño un estado político-social-religioso.
El indo-antillano tenía religión.—Los tres frailes Pane, El Bermejo y Tisím.—Dos grandes agrupaciones de cultos religiosos: el animismo difuso y el condensado.—¿Qué culto correspondía al indígena boriqueño?—Sitio religioso del indo-antillano en el animismo difuso.—Amuletos ó dioses penates.—Los zemís.—El totemismo.—Zoolatría.—Fitolatría.—Antropomorfismo.—Ídolos para proteger las sementeras, obtener la lluvia, facilitar los partos, conseguir caza, pesca y ayuda en los combates.—El espíritu benéfico morador de Luquillo.—Yucajú, convertido en Yukiyu, dios bienhechor de Boriquén.—Los dioses penates ó zemís, eran irradiaciones de Yucajú.—El espíritu maléfico de Boriquén venía de fuera.—Juracán.—Los fantasmas nocturnos, ó maboyas, eran irradiaciones de Juracán.—Los adoratorios.—El bohique ó augur curandero.—Ofrendas.—El cojoba.—Consejo de jefes y toma del cojibá.—Stahl niega religión á los boriqueños.—García les concede astrolatría á los haytianos.—Parecer de Colón, Mártir de Anglería, Pane, Las Casas y Oviedo respecto á la astrolatría indo-antillana.—Nuestra opinión.—Nebulosa concepción de ultratumba entre nuestros aborígenes.—Idea del bien y del mal.—No podían comprender, en su estado neolítico ó de la piedra pulimentada, la unidad absoluta de Dios.
El indio boriqueño, en la época colombina, era ya agricultor.—Sementeras en camellones.—La coa.—El conuco.—Cultivo de la yuca como alimento fundamental de la tribu.—Como se prepara el casabí.—El uikú, bebida hecha con casabe fermentado.—El vinagre de la naiboa. El maíz ó maisí.—El boriqueño comía tostado el maíz.—Hacía también de él la bebida fermentada la xixá.—Ignoraba hacer pan de maíz como los de Tierra Firme.—La batata y los boniatos ó ajes.—Sus variedades.—Cultivos secundarios: el lirén y el maní.—El boriqueño utilizaba sin sembrarlos la yahutía, el mapüey, la imocona, el guayaru y otras raíces.—Entre las frutas cultivaba la yayama ó piña dulce; y cosechaba las otras frutas al capricho.—Cultivo del ají, del tabaco y de la tautúa.—Aprovechamiento del algodón, majagua y maguey, sin plantarlos.—Tejidos.—Cordelería.—Tintorería.—Zumos de la jagua, de la bija y del jikileti.—La cabuya.—Las jabas.—El tallado y pulimento de la piedra. Canteras destinadas á este fin.—La cueva de Miraflores, en Arecibo.—El taller indígena.—El hacha ó manaya.—El almirez.—Los collares.—Los zemís ó dioses penates.—Los guayos.—El colesibí.—La tatagua.—La alfarería.—Objetos de madera.—La macana.—Arcos y flechas.—La azagaya de cupey.—Utensilios domésticos de higüera.—Objetos de hueso.—El boriqueño como cazador y pescador.—El aborigen estaba en harmonía con el período histórico que atravesaba y su medio ambiente.
Lenguaje boriqueño.—Lengua general indo-antillana.—Dialectos.—Datos del Diario de Colón.—Su carta desde Lisboa á los Reyes Católicos.—El dialecto de Macorix.—Fray Román Pane.—Cristóbal Rodriguez.—Datos de Bernal Díaz del Castillo.—Informes del padre Raymond Breton.—Imposibilidad de los primeros misioneros para recoger el idioma indo-antillano.—Las reliquias de la lengua general de las Antillas en ríos, montañas, árboles, frutas, lugares, puertos, cabos etc.—Lo mismo en aves, peces y objetos domésticos.—Alguna que otra palabra en los Cronistas.—Dos ó tres frases.—Error de Juan Ignacio de Armas y otros escritores en la manera de explicar las voces indo-antillanas.—El idioma indo-antillano se formó con el trascurso del tiempo, pues la separación de las tribus Aruacas, que invadieron el Archipiélago era muy remota, hasta el punto de haber perdido el recuerdo de ella.—Enlace del habla Aruaca continental y del idioma indo-antillano.—Datos á granel en los mapas.—Viajeros modernos.—Sagot.—Los hermanos Hernhutes de Zittau.—El misionero Schultz.—Enlace del habla boriqueña y del habla caribe insular.—Su origen continental.—El lenguaje boriqueño era rico en vocales y de muy dulce conversación.—El aborigen tenía una aspiración parecida á la del árabe.—La fijaron los Cronistas en las voces con una h.—Pruebas de la aglutinación y del polisintetismo. El estudio de los restos del idioma indo-antillano nos ha dado una prueba fehaciente de que el origen del indo-boriqueño está en el Aruaca de la América meridional.
Vocabulario español-boriqueño.—El vocablo boriqueño comparado con el caribe insular y el caribe continental.—Comparación con el galibi, el aruaca, el rucuyano de la Guayana, el guaraní, el kogaba, el chibcha, el maya, el nahuatl, el quiché y el dakota.—Es decir, comparar los restos del lenguaje de Boriquén con el caribe de Sibuqueira (Guadalupe) y Cayrí (Domínica); y con idiomas del Continente meridional y septentrional.—Estos vocablos, que poseemos, proceden del escrupuloso estudio de los Cronistas, Las Casas, Pedro Mártir de Anglería, Oviedo, Fernando Colón, el Diario del Gran Almirante en su primer viaje, el Informe de fray Román Pane, los trabajos del Padre Raymond Breton, las gramáticas y léxicos de los idiomas indo-americanos y los documentos inéditos del Archivo de Indias.—Además, son algunos el eco fiel de la tradición, conservada en algunos lugares de la Isla, en árboles, frutos, frutas, ríos, montañas, aves, peces y utensilios, que eran del uso del indígena de Boriquén.—Junto á la palabra boriqueña irá una abreviación, indicando el otro idioma con que se compara.—Las abreviaciones son Ci., caribe insular.—Cn., caribe continental.—Chb., chibcha.—Gl., galibi.—Gní., guaraní.—Ar., aruaca.—Kg., koggaba.—Ru., rucuyano de la Guayana.—My., maya.—Ntl., nahuatl.—Qé., quiché.—Qchú., quichúa.—Dk., dakota.—DD., dené-dindjiés (Pieles Rojas).—A la h, que aparece en los cronistas, como significando la aspiración de la fonética indígena, la sustituímos por la j. Y á la qu, que son dos letras, por la k, que es una sola, y puede representar el mismo sonido español, evitando errores de pronunciación.