Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 140. Colección Morel Fatio, núm. XXIV.
XXXIV.
Ex.mo Sr.
Ay va el Papel, q. papel blanco valdria mas mio, q. escripto, porque mi pluma no sabe dezir sino disparates.
Los cueros de perro van tambien, y mire V. Ex.a que es medicina fiel, porq. es de Perro, y el Perro es la Hyeroglífica de la fidelidad, de que biue stéril el syglo: y por esso se ha de estimar El Perro serui.or q. se topare.
Perro de V. Ex.a—A. Perez.
Febvrier 1603.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 94. Abusaba Antonio Pérez del símil del perro, que sin duda le había caído en gracia. Tan repetida como en estas cartas íntimas se ve la hieroglífica de la fidelidad en las impresas de la Colec. Ochoa, suscribiéndose perro desollado de my lady Rich (parte I, carta 22); perro y servidor de Mad Knolles (parte I, carta 24); perro y peregrino, pero perro peregrino en la fidelidad de M. de Villeroy (parte I, carta 54), y así de otros, no dejando de saber que el perro fiel lame la mano del amo que le castiga.
Consecuente en la alusión á lo canino, no habla menos en las cartas de dentelladas. «Los dientes, escribía al Duque de Espernón (parte II, carta 107), son para morder de venganza y para morder de amor.» En otra (parte II, carta 116) expresa que «un escribiente copiaba sus cartas para darlas a una dama aficionada a la lengua española. Cosa singular que dama se aficione a la lengua, siendo la parte del hombre que mas aborrescen ellas, así por ser el secreto, que ellas tanto aman, enemigo de la lengua, como porque obras buscan ellas y no palabras; quizá porque, segun dicen, li fatti sonno maschi, le parole femine; quizá de allí viene que la vez que cojen una lengua entre dientes, la muerden, como víbora rabiosa.»