DAVID PRYDE
Este libro es una gallarda reivindicación de España y de sus métodos de colonización en el Nuevo Mundo. Avalora y encarece esta reivindicación el ser obra espontánea, desinteresada, y por ende imparcial, de un ilustrado escritor norteamericano, y fruto de sus estudios, investigaciones y concienzudos juicios. Basta leer el Prefacio de su libro, para poder apreciar el móvil que le impulsó a escribirlo y la sinceridad y entusiasmo que puso en su labor.
Es natural que los hechos y proezas de los exploradores españoles despertasen el interés y la admiración de un hombre como Mr. Lummis, cuya vida ha sido una continua serie de pasmosos esfuerzos, trabajos y penalidades, que le han obligado a luchar con obstáculos al parecer insuperables, y que sólo por el vigor de su naturaleza y por la indómita fuerza de su voluntad ha sabido vencer y dominar.
Una biografía detallada de este hombre extraordinario parecería más bien una leyenda o una novela, que la historia real y verdadera de una viviente personalidad. Algunos tendrán por increíble la realización de todo cuanto ha emprendido y llevado a cabo Mr. Lummis en 56 años de vida. Pero ahí están sus obras y sus éxitos y la fortuna que ha sabido labrarse a fuerza de trabajo y perseverancia, que lo evidencian y lo acreditan.
Nació Mr. Charles Fletcher Lummis en Lynn, población fabril del Estado de Massachusetts, el día primero de marzo de 1859. Estudió y se graduó a los 22 años, en la Universidad de Harvard, cercana a Boston, y publicó entonces un librito de poesías, impreso sobre corteza de álamo raspada por sus manos hasta dejarla como hojas de papel fino.
Al año siguiente trasladóse a Ohío, donde publicó The Scioto Gazette, y movido por su espíritu aventurero, emprendió en septiembre de 1883 una marcha a pie desde Ohío hasta California, llegado a Los Angeles después de recorrer 5,642 kilómetros en 147 días.
Fué admitido como redactor del Daily Times de Los Angeles al día siguiente de su llegada, y más tarde logró ser uno de los propietarios del periódico.
Pero el trabajo intenso y excesivo que sostuvo durante cuatro años fué causa de un ataque de hemiplejía que le paralizó todo el lado izquierdo y le privó del habla. Entonces se trasladó a Nuevo Méjico con la firme voluntad de reponerse, y allí estuvo cuatro años entre los indígenas, los cuales aprovechó para estudiar sus costumbres y tradiciones y sus cantos populares y para aprender dos de sus idiomas.
En un libro interesantísimo, titulado My friend Will, en que «el amigo Will», representa su voluntad, describe Mr. Lummis los novelescos incidentes relacionados con el proceso de su curación, que fué completa, recobrando el habla así como el movimiento y la agilidad de sus miembros por efecto de una vida ruda y montaraz y de la tenacidad de su propósito. Posteriormente ha sufrido y podido vencer otros dos ataques, que en una persona de otro temple hubieran tenido fatal desenlace. Hace algunos años quedó ciego; pero ha vuelto a recobrar la vista después de mucho tiempo.
No obstante estos padecimientos físicos y el dolor moral que le causó la pérdida de su quinto hijo, Amado, la labor de Mr. Lummis en los campos de la literatura, de la exploración y de la investigación, ha sido intensa y fecunda.