[8] La manta de burato (pañolón grande de seda) era la moda general en la época a que se alude en la novela y las mulatas la usaban de color carmelita pardo. (N. del A.)
[9] Butaca campechana o de Campeche: silla grande con brazos, asiento bajo y espaldar alto comúnmente de caoba forrada de marroquí. (N. de la E.)
[10] La moda o Recreo Semanal del Bello sexo, periódico que apareció en 1829 y se publicó hasta 1831. Su principal redactor fue Domingo Delmonte. (N. de la E.)
[11] El Nuevo Regañón de la Habana, que empezó a publicarse en 1829, y trataba fundamentalmente de las costumbres de entonces y de crítica literaria. En sus páginas se inició como escritor Antonio Bachiller y Morales. (N. de la E.)
[12] Vicente Escobar, pintor mulato nacido en La Habana en 1757, que sobresalió como retratista de los capitanes generales y de los miembros de las familias adineradas de la época. Fue protegido del capitán general Vives. Visitó Europa para perfeccionar su arte y en España obtuvo el título de pintor de la Real Cámara. Murió en La Habana en 1834. (N. de la E.)
[13] El Diario de la Habana, periódico fundado por Tomás A. Cervantes, que duró hasta 1846. (N de la E.)
[14] Cigarro aquí se refiere a lo que en Cuba se llamaba tabaco o habano. (N. de la E.)
[15] Entre los romanos, e igual por derecho español antiguo, los hombres libres podían ser ingenuos o libertinos. Los primeros eran los que habiendo nacido libres no habían caído jamás en esclavitud o servidumbre; los libertinos eran los que habiendo padecido servidumbre, habían sido puestos en libertad. También los hijos de libertos decíanse libertinos. (N. de la E.)
[16] Anacleto Bermúdes (1806-1852), destacado abogado habanero, de igual nombre que el estudiante de Medicina fusilado en 1871. (N. de la E.)
[17] La ley de las Doce Tablas, el cuerpo de leyes criminales más importante del pueblo romano en la antigüedad. (N. de la E.)