— ¿Quieres decir que estarías dispuesto a remolcar el Bree por tierra en un trineo, como hiciste conmigo?

— No exactamente. La nave es demasiado pesada, y tendríamos el mismo problema de tracción que tuvimos antes. Lo que tenía en mente era que tú lo remolcaras con otro tanque.

— Entiendo, entiendo. Sería posible, por supuesto, siempre y cuando no nos topáramos con un terreno por donde el tanque no pudiera pasar. Pero ¿tú y tus tripulantes estáis dispuestos a realizar ese viaje? ¿El esfuerzo y la distancia quedarían compensados por lo poco que podemos ofreceros a cambio?

Barlennan extendió las pinzas en una sonrisa.

— Sería mucho mejor de lo que planearnos originalmente. Algunas mercancías viajan desde las costas del océano oriental hasta nuestro país mediante las largas rutas de las caravanas terrestres; cuando llegan a los puertos de nuestro mar, su precio se ha incrementado considerablemente, y un mercader honesto no puede obtener ganancias.

En cambio, si les salgo al encuentro, sin duda valdrán la pena para mi. Desde luego, tendrás que prometerme que nos traerás de vuelta a través del istmo.

— Me parece muy razonable, Barl. Estoy seguro de que mi gente aceptará. Pero ¿qué hay del viaje por tierra? Dices que no conoces esos parajes. ¿Tus tripulantes no tendrán miedo de internarse en una comarca desconocida, con altos cerros y, tal vez, con animales más grandes de los que hay en vuestro lado del mundo?

— Ya hemos afrontado otros peligros — declaró el mesklinita —. Yo he podido habituarme a lugares altos, incluido tu tanque. En cuanto a los animales, el Bree está armado con fuego, y ninguno de los que viven en un medio terrestre puede ser tan grande como ciertas especies que pueblan los océanos.

— Es verdad, Barl. Muy bien. No intentaba desalentarte, sino estar seguro de que habías meditado sobre el asunto antes de embarcarte en el proyecto. Después no habrá modo de echarse atrás.

— Entiendo, pero no temas, Charles. Ahora debo regresar a la nave. Se está nublando de nuevo. Informaré a la tripulación de lo que haremos. Y si llegan a sentir temor, les recordaré que las ganancias de la expedición se repartirán de acuerdo con el rango.