(Ponderativa.) ¡Ahí es nada...! Recoger al hijo de otra mujer que le abandona a la santimperie, y criarle como si fuera de las propias entrañas, y quererle más, según se le ve endeble y cativo, hecho un pingajo... ¡ahí es nada!

FLORA

(Con calor a MARCELA.) ¡Eso no lo hace nadie más que tú!...

MARCELA

¡Si lo contáis así!... No hay que aumentar... Le hemos tomado ley y en vez de un hijo tenemos dos...

CARMEN

(Intencionada.) Ya, ya... ¡dos hijos!... razón llevas.

FLORA

(En el mismo tono.) Para disimular y sufrir eres la única.