(Estremecida.) Sí; en cuanto se va el sol, siento un aire helado que no sé si baja del monte o sube del valle...

LUISA

Nada, hija, que estás perdiendo la salud.

MARCELA

(Sombría.) ¡Puede ser!

LUISA

Vaya, que no te mortifiques; que mires algo por ti, y hasta mañana. (Sale LUISA.)

MARCELA

Vete con Dios...