MARCELA
Por eso subió; porque arriba duerme y come algo más, y Andrés le lleva a menudo.
LUISA
(Convencida.) Pues habrá dormido y habrá cenado anoche.
MARCELA
¡Pero el frío le hace mucho daño!
LUISA
Tendrán buena lumbre. Además ha calentado un poco la tarde. Mira: ya me sobra el mantón. (Echándole para atrás sobre la silla.) Todo eso que ves (Señalando hacia fuera) no va a durar ni veinticuatro horas. Va a saltar el ábrego y a barrer la nevada en un periquete.
MARCELA
(Que permanece ensimismada.) ¡Ay, tú me animas!