Extracto del coloquio tenido por Don Eugenio Izquierdo con el ministro Champagny. (Llorente, tom. 3.º núm. 120.)
Mr. de Champagny: No quiero meterme en cuestiones: me limito a decir a V. de orden del emperador: 1.º Que pide muy de veras S. M. que por ningún motivo ni razón, y bajo ningún pretexto no se hable ni se publique en este negocio cosa que tenga alusión al emperador ni a su embajador en Madrid, y nada se actúe de que pueda resultar indicio ni sospecha de que S. M. I. ni su embajador hayan sabido, intentado ni coadyuvado a cosa alguna interior de España. 2.º Que si no se ejecuta lo que acabo de decir, lo mirará como una ofensa hecha directamente a su persona que tiene (como V. sabe) medios de vengarla, y que la vengará. 3.º Declara positivamente S. M. que jamás se ha mezclado en cosas interiores de España, y asegura solemnemente que jamás se mezclará; que nunca ha sido su pensamiento el que el príncipe de Asturias se casase con una princesa, y mucho menos con Mlle. Tascher de la Pagerie, sobrina de la emperatriz, prometida ha mucho tiempo al duque de Aremberg; que no se opondrá (como tampoco se opuso cuando lo de Nápoles) a que el rey de España case a su hijo con quien tenga por acertado. 4.º Mr. de Beauharnais no se entrometerá en asuntos interiores de España; pero S. M. I. no le retirará, y nada debe dejarse publicar ni escribir de que pudiera inferirse cosa alguna contra este embajador: y 5.º Que se lleven a ejecución estricta y prontamente los convenios ajustados el 27 de octubre último; que no haya pretexto para dejar de enviar las tropas prometidas; que en ningún punto falten, y que si faltan S. M. mirará esta falta como una infracción del convenio ajustado.
Número [1-10].
Esta orden se copia de los papeles que en defensa suya ha publicado el mismo duque de Mahón.
Número [1-11].
Nota dirigida desde París al príncipe de la Paz por el consejero de estado Don Eugenio Izquierdo. (Escóiquiz, idea sencilla, núm. 1.º)
La situación de las cosas no da lugar para referir con individualidad las conversaciones que desde mi vuelta de Madrid he tenido por disposición del emperador, tanto con el gran mariscal del palacio imperial el general Duroc, como con el vice gran elector del imperio príncipe de Benevento.
Así me ceñiré a exponer los medios que se me han comunicado en estos coloquios para arreglar, y aun para terminar amistosamente los asuntos que existen hoy entre España y Francia; medios que me han sido transmitidos con el fin de que mi gobierno tome la más pronta resolución acerca de ellos.
Que existen actualmente varios cuerpos de tropas francesas en España es un hecho constante.
Las resultas de esta existencia de tropas están en lo futuro. Un arreglo entre el gobierno francés y español con recíproca satisfacción puede detener los eventos, y elevarse a solemne tratado y definitivo sobre las bases siguientes: