Al otro lado del barranco hay un corral[26], en que se hallan aun después de haber sacado muchos los curiosos, bastante cantidad de huesos: la crónica de la provincia dice que en otro tiempo existía una cueva, donde se vieron huesos en una capa de tierra de mas de sesenta pies de altura.

El barranco de las Calaberas, es acaso el mas admirable depósito de fósiles que se encuentra en toda Europa.

Antes de conocerse la ciencia geológica, y cuando aun no se habían hecho estudios paleontológicos, se ocuparon de dicho barranco, mas bien como objeto de curiosidad que como motivo de esploración científica, el Padre Feijóo, el naturalista Bowles, el geógrafo Antillon y el abate Juan Andrés.

Es de notar que casi todos los que se han ocupado del barranco de las Calaveras, han creído encontrar en él huesos humanos en estado fosíl, a cuya creencia ha contribuido no poco, la tradición que aun se conserva, de haberse dado una gran batalla en aquellos llanos en tiempos remotísimos. La historia ha conservado también la memoria de la derrota que allí sufrieron los celtíberos, mandados por Budar, siendo Pretor Quinto Minucio Termo.

Hemos llegado a la conclusión de nuestro trabajo: la ciudad de Teruel tiene ya su Historia, aunque escrita quizá de una manera desaliñada; otro tal vez consiga levantar el edificio en el que hemos colocado una piedra; y puesto que hemos escrito sobre una parte de Aragón, permítasenos antes de hacer punto, nombrar aquí a nuestros paisanos D. Paulino Sabiron y Estevan, D. Mariano Pescador, Don Andrés Doméc, D. Agapito Diaz, Don Manuel Lopez y D. Mariano Judez, que por olvido involuntario no mencionamos al hablar en capítulo anterior y que no menos que los demás jóvenes honran el país donde nacieron; séanos lícito también en medio del entusiasmo de que estamos poseídos, de enviar nuestro afectuosísimo saludo y un cariñoso abrazo a nuestros amigos aragoneses, D. GERONIMO BORAO, incansable literato y autor de la Imprenta en Zaragoza y de la Historia de su Universidad; a D. JOAQUIN TOMEO y a D. JOSE LOSTAL, que escribieron sobre la Historia de Zaragoza; a DON NICOLAS SANCHO, que escribió sobre la de Alcañiz; y a D. CARLOS SOLER, laborioso Catedrático del Instituto oscense, y autor de la Historia de Huesca, el cual, aunque no paisano nuestro, es tan amantísimo como nosotros de las glorias de Aragón y muy interesado en publicarlas. Por último, demostramos nuestra gratitud al anticuario y Catedrático del Instituto de Teruel, Don Pedro Garcés, por las noticias que nos ha dado para esta obra.

OBRAS

de D. Cosme Blasco.

De Geografía e Historia.