La iglesia de Lopidana, pues, aun cuando pertenece al período románicoojival, que fabrica, como hemos visto, la mayoría de los templos alaveses, puede decirse que es más ojival que románica.
De románica tiene poco; la portada apenas, pues ya hemos visto que aun cuando sus arcos son románicos propiamente, sus columnas labradas y sus capiteles suntuosos delatan claramente la preponderancia ojival.
En cambio, desde el interior al ábside, desde las bóvedas a las ventanas, el estilo a que diera nombre la ojiva se acusa en términos inconfundibles. Por tanto, aun cuando propiamente no se pueda decir que la iglesia de Lopidana sea ojival enteramente, menos puede afirmarse que sea románica, como quieren algunos alaveses del linaje fanático, que tanto molestara un tiempo al Sr. Amador de los Ríos.