MONUMENTOS.
Su iglesia parroquial, del arciprestazgo de Armentia, está dedicada a San Pedro, y es, como muchas de las anteriores, de purísima construcción románica, teniendo sobre casi todas ellas la notable ventaja de su pórtico, raro y artístico ejemplar de la época, conservado admirablemente. ([Lám. 84.])
Este pórtico, bajo, rematado en un tejadillo de tiempo muy posterior, se compone de cinco arcos redondos, formando cuerpo entre la torre y el templo, propiamente dicho.
En el interior forma el pórtico un bonito y severo claustro, por uno de cuyos costados se abre una puerta, muy característica. Un zócalo de sillería que corre por los muros como a una altura de dos metros, presta al pórtico gran ambiente de época. (Láminas 85 y 86.)
También la iglesia en su interior, por su severidad y sobriedad, es totalmente románica. En el altar mayor hay un retablo que coge todo el lienzo y se levanta hasta las bóvedas, que por sus tallas y enrevesamientos y recargados parece de la escuela de Churriguera.