La portada de San Martín es curiosa por la finura de su dovelaje, que forma delicadamente la ojiva con precisión magistral, y también porque de sus tres arcos solamente ofrece adornado el central. También son de notar, por lo característicos y repetidos que se ofrecen en numerosos templos, según ya vimos, los capiteles adornados, como los de Olano, con mascarillas, aves, hojas, flores, etc. ([Lám. 90.])