DESCRIPCIÓN
La fachada es airosa, y tiene una portada de gusto románico. El pórtico, muy alto, luce una doble puerta dividida por un machón central, sobre el cual, en su hornacina de jaspe, está la Virgen Blanca, patrona de Vitoria.
Consta el templo de tres naves y crucero.
La puerta principal da a la nave de la Epístola, adornada con la estatua de San Miguel, y el tímpano ostenta primorosas labores.
En esta nave de la Epístola están los tres altares de la Virgen y el de San Nicolás, con tallas estimables, y una pila lustral labrada, de gran mérito.
En la nave del Evangelio hay otros tres altares pequeños, con enterramientos, y una capilla consagrada a la Virgen Blanca.
El altar mayor es magnífico. Se compone de un gran retablo de tres cuerpos, todos tres con esculturas, hecho por Juan de Velázquez y dirigido por Gregorio Hernández. Se contrató en 1624, y fué entregado en 1632.
El estofado y pintado de las imágenes de San Miguel, la Concepción y los Ángeles los hicieron Diego de la Peña y Diego Valentini Díaz; el retablo lo pintó y doró el vitoriano Diego de Cisneros, y el zócalo, de mármol negro de Anda, lo hizo el cantero Sebastián de Amezti. Toda la obra importó 82.190 reales con 82 maravedises.
En la parte exterior del ábside está la hornacina, en donde se guardaba el célebre machete vitoriano sobre el cual juraba el síndico cumplir leal y fielmente su cometido.
TEMPLO DE SAN PEDRO