Al incautarse de él el Estado lo destinó a cuartel, almacenes y hospital de Ejército. Actualmente se ha transformado en cuartel de Infantería.
CONVENTO DE SANTO DOMINGO
HISTORIA
Lo fundó el vitoriano Fr. Pedro Ochoa, reduciéndolo a forma de monasterio el año 1235.
Su local primitivo fué la casa-fortaleza, los palacios que el rey don Sancho, el Fuerte, de Navarra, poseía en Vitoria, y la ermita de Santa Lucía, próxima a ellos.
Su iglesia, de una sola y hermosa nave, se construyó en estilo ojival del siglo XV.
Aun se conservan entre la belleza de sus ruinas, arcadas de gallardos capiteles que se alzan, sin techumbre, bajo el cielo azul; y apuntaladas entre andamiajes con dos órdenes de columnas a cada lado, aun quedan las magnificencias de su portada, testimoniando el primor de la fábrica ojival.
El haber traído de Flandes, a principios del siglo XVI, el vitoriano D. Diego Martínez de Maestre, la imagen de la Virgen del Rosario, dió bastante importancia al convento por la gran devoción que despertó. Aumentaron las limosnas y donativos que permitieron edificar el claustro, mejorar las obras del templo y construir la bonita portada.
En lo que fué capilla del Noviciado había hermosos cuadros de Ribera, que hoy se conservan en la Diputación, regalados por el ministro de Carlos II, D. Pedro de Oreitia, natural de Vitoria, a quien se le enterró en el templo.
Actualmente el convento de Santo Domingo, en ruinas, conserva todavía la portada y gran parte del primoroso claustro ojival.