La fachada principal es sencillamente un primor. Su primer cuerpo es dórico, con ocho columnas de piedra negra caliza, de Anda. El segundo cuerpo es jónico, y tiene el mismo número de columnas.
El cimborrio, de forma octogonal, está adornado por columnas pareadas de orden jónico. El vestíbulo, amplio, hermosísimo, es de un buen gusto, verdaderamente notable.
En la capilla hay una estatua de D. Martín de Salvatierra, en piedra blanca, con ropaje pontifical, colocada en un nicho junto al Evangelio, y atribuida a Gregorio Hernández.
El templo se compone de una rotonda y de una nave recta, con un coro poco notable. Los departamentos para asilados y demás dependencias, aun cuando están dotados de todos los modernos adelantos higiénicos, tampoco son, artísticamente, dignos de singular mención.
HOSPITAL CIVIL DE SANTIAGO
HISTORIA
Fué trazado y dirigido por el arquitecto D. Mateo de Garay.
Se comenzó en 1803, y las obras se dieron por terminadas en 1807. Su coste subió a más de 400.000 pesetas.
ESTILO
Indeterminado, con remates, labores y ventanales de cierta elegancia.