HISTORIA

Agregado desde su fundación a la merindad de Bernedo, su historia arranca del fuero que á esta villa otorgó D. Sancho, el Sabio, de Navarra, por los años de 1118.

MONUMENTOS.

Su único monumento digno de mención es la ermita de San Bartolomé, donde se guarda una imagen de Nuestra Señora, tan semejante a la de Andagoya que se diría una réplica.

Iguales actitudes, la misma sensación de naturalismo, se diferencian solamente en que el cetro que ambas sostienen en la mano diestra es en la de Angostina más floreado y el rostro de facciones más bastas. En todo lo demás ambas imágenes son de tan asombroso parecido y de un bizantinismo tan pronunciado, que su clasificación no ofrece dudas de ninguna clase. ([Lám. 41.])

AÑÚA

EL LUGAR.

Distante dos kilómetros de El Burgo, a cuyo Ayuntamiento pertenece, consta de 17 casas y unos 75 habitantes, lo cual dice su insignificancia.

MONUMENTOS.

Merece mencionarse la ermita de Santa Lucía, adonde acuden los romeros de toda la comarca en peregrinaciones famosas.