[7] La primera de las cuatro divisiones concéntricas del último círculo del Infierno, en donde son castigados los traidores y los matadores de sus propios consanguíneos. Véase el canto trigésimo segundo.
[8] Pape, interjección griega y latina, que significa sorpresa; aleppe, lo mismo que aleph (o Ioseph), voz hebraica, equivalente a jefe, príncipe, etc. La frase, truncada por reticencia, quiere decir: "¡Cómo, Satanás; cómo, Satanás, príncipe del Infierno!... ¿Un audaz mortal se atreve a entrar aquí?"—Fraticelli.
[9] Si no... Esta reticencia expresa el temor y la duda, que inmediatamente desecha Virgilio por respeto al Sér Supremo. Quiere decir: "¡Si no... viniese ayuda del cielo!... Pero, ¿qué digo? Se me ha prometido... y no puede faltar." Se refiere a la llegada del ángel.
[10] El emperador Federico II, siempre en guerra con los Papas, contra los cuales escribió versos, fué excomulgado por Gregorio IX e Inocencio IV, y murió en 1250.—Octaviano degli Ubaldini, de Florencia y del partido gibelino, a pesar de ser Cardenal, dijo una vez, que, si acaso tuviera alma, la perdería por los gibelinos. Por esta razón los coloca Dante entre los herejes.
[11] Guido de Montfort. Para vengar la muerte de Simón, su padre, muerto en Inglaterra por Eduardo, asesinó en 1271, en una iglesia de Viterbo, a Enrique, hermano de aquél, mientras el sacerdote elevaba la hostia. El corazón del asesinado fué llevado en una copa a Londres, y colocado sobre una columna en el puente del Támesis, para recordar a los ingleses la ofensa que se les había hecho.
[12] Pedro Desvignes, o Pedro della Vigna, jurisconsulto de Capua; gozó por mucho tiempo el favor del emperador Federico II, de quien era canciller y a quien inclinaba lo mismo a la clemencia que a la severidad. Acusado de traición por envidiosos cortesanos, le sacaron los ojos en 1246. Su desesperación fué tal que se estrelló la cabeza contra los muros de su calabozo.
[13] Florencia, cuyo antiguo patrón era el dios Marte. Su estatua ecuestre se conservaba aún en 1337 en el Ponte-Vecchio, de donde la arrancó, juntamente con un trozo del puente, una avenida del Arno.
[14] Manantial de aguas minerales calientes, a dos millas de Viterbo. De él salía un riachuelo con el cual se formaba un baño, al que acudían toda clase de enfermos, y más abajo tomaban y se repartían sus aguas le peccatrici, las mujeres públicas.
[15] Andrés de Mozzi, que fué desposeído del obispado de Florencia a causa de sus vicios, y trasladado después al de Vicenza, por donde pasa el Bacchiglione.
[16] Título de la obra principal de Brunetto Latini, escrita en francés. El "Tesoro" fué publicado en su lengua original por Chabaille (París, 1863), y traducido al italiano por Bono Giamboni (Bolonia, 1878-83, 4 vols.).