Ya me la echó de guardian.

(Ciérrase la puerta y váse.)

ESCENA VII.

Doña Leonor, el P. Guardian.

Guardian.

(Acercándose á Leonor.)

Ya estamos, hermano, solos.

Mas ¿por qué tanto misterio?

¿No fuera más conveniente

que entrárais en el convento?