Leonor.
Sí, Padre, insisto.
Dios me manda...
Guardian.
Raras veces
Dios tan grandes sacrificios
exige de los mortales.
Y, ¡ay de aquel que de un delirio
en el momento, hija mia,
tal vez se engaña á sí mismo!
Leonor.
Sí, Padre, insisto.
Dios me manda...
Guardian.
Raras veces
Dios tan grandes sacrificios
exige de los mortales.
Y, ¡ay de aquel que de un delirio
en el momento, hija mia,
tal vez se engaña á sí mismo!