¿Y qué, más seguro asilo
no fuera, y más conveniente,
con las esposas de Cristo,
en un convento?...
Leonor.
No, Padre;
son tantos los requisitos
que para entrar en el cláustro
se exigen... y... ¡oh! no, Dios mio,
aunque me encuentro inocente,
¿Y qué, más seguro asilo
no fuera, y más conveniente,
con las esposas de Cristo,
en un convento?...
Leonor.
No, Padre;
son tantos los requisitos
que para entrar en el cláustro
se exigen... y... ¡oh! no, Dios mio,
aunque me encuentro inocente,